martes, 31 de marzo de 2009

okey, ahora sigo, siempre en freestyle, sin rumbo fijo; explico; a los niños que los estribillos, se merecen cinco en la escuela de mitos; soy como el mundo de jack, una pesadilla que todos quieren soñar, mis rimas en tu librero van junto a los libros de ciorán; soy el manual de carreño del rap, un sistema formal de verdad que nunca escribió kant, una fórmula cuántica de einstein; la escribió cuando estaba borracho, por eso no tienen empacho, los sabios en verme a los ojos al darme la mano: mi culo hace versos que vuelan como el albatros, altos, como apostasía de los cátaros, soberanos; vengo de un cuento de bocaccio, del libro de urantia; en la prepa era el libro del gabo, pura ansia; yo no vivo encerrado, más bien entre farsas; lo reconozco como una vaca, reconoce el establo y las clavo, como cuchillos el hampa; soy un mago sin trucos baratos, la calabaza del hada; el astro que brilla en la noche del claustro, la dureza del ámbar; el embargo a los bienes del avaro, una vida sin causa; la rebelión del esclavo, una alabanza; mis flows son un dispensario, para las masas; como en la cruz el cristo llorando, un estigma que marca.

miércoles, 18 de marzo de 2009

ego sum ille qui vocant dementem felicem, venzo los límites volviendo gráciles los versos cúspides, auspicio célibe; te corto como el helicóptero con hélices, mis rimas serían finas décimas en el quelite, con cincel; hago los cortes que parecen fáciles, no sería un kanye west, más bien un marvin gaye; como arquitecto egipcio construyo pirámides, soy un dibujo exuberante de ánime, me mantengo ecuánime; en cada cuadra hay una mancha de la sangre derramada por mi sable zen; soy como un monje que medita en el tibet y con profunda sensatez; soy una hespéride, tragedia clásica de eurípides; freestyle de biggie en el noventa y tres, grabado japonés; un navío cartaginés dominando siete mares en el siglo tres; checas?

jueves, 5 de febrero de 2009

no empato, siempre gano; vámonos de picos pardos, como gatos vagos con la noche de escenario; temporada de malos canarios, sangran sagrarios cuando canto, segrego gremios de raperos rancios, alumbro como faro; se elevan altos como en zancos dando saltos, mis calcos claros de los astros en el manto, no hay paso en falso, bajo mi mando, se vuelven mansos; no falto al trato como caballero pero tramo, con el enemigo la estrategia que hace estragos, sigo los cambios, tiro mis dados, juego a acabarlo; como kozako en la inclemencia, los tramos trenzados del espacio pongo en venta; algoritmos calculados, soy jorobado, que se endereza, justiciero timorato, un garabato sobre la mesa, me mantengo fuera del bullicio diario, pago mis cuentas, doy cuello al malo con retórica de sabio, y echo la siesta, un cisne en el estanque de los patos, me clavo y clavo rimas en las fiestas
quién tiene el momento, quién pide la reta, quién tiene rimas de concreto, quién la frente en la banqueta; el loco feli como las baquetas, con las que boham hacía su historia en los sesenta; granadas en mi pentagrama y una réplica del gramma en mi garganta me hipotecan; las catedrales imperiales que les cobran peaje a las infames y molestas muestras, de habilidades en pañales como en mayas elefantes que hacen fiestas; mejor continúo con mi maravillosa esdrújula rapera, la perfección en la contienda no es algo que me interesa
el nuevo jefe quiere un nuevo equipo, caen las cabezas en sigilo, es el hipo; es lo que dicen los adictos, la ofensa el protocolo inscrito, convictos; manual de oficio, perforación de ombligos; alcance como actividad, llegar, y un cronigrama de marfil como verdad, reacomodo en otras áreas; versión del pan, el tremendo, el de vallejo, sangre en el plan, en cada mirada, un amuleto en el pellejo; un abismo con la muerte que no acaba, pero también una manzana voladora elaborada

jueves, 15 de mayo de 2008

en la silla me paro, cuando camino m siento, en las rimas me callo, cuando predico estoy muerto, en las esquinas soy gallo, pero en la riña un pendejo; cuando me dictan me largo, cuando estoy solo me caigo, de la soberbia un retrato, soy como jordan es un zapato; contradictorio en mis actos, mas nunca dudes de mis abrazos, cuando hay amor siempre me cuadro, mas me apanica como el cadalso; no cuento días en el calendario, pero vivo con la añoranza de los horarios; vivo en la esfera de lo sagrado, pero con alma del más pagano, tengo un calvario de enrevesado, en cada paso me bailo un tango; voy para atrás cuando creo que avanzo, soy como un galgo que está encerrado, como un caballo, que nunca sale de los establos; yo no lo vivo, sino lo canto, y sólo escribo, por ser esclavo, soy un esbirro, que se cree tiranosaurio, y con lágrimas digo, que estoy condenado, a caminar por el filo, del abismo del trago, puede ser güisqui o un pito, lo mismo da en todo caso, es mi destino, lo rechazo, como edipo, con layo, yo no quiero un eterno conflicto, ni elevarme al parnazo, me duele ser yo y sólo pido, que sea franco mi teatro; que se cuestione el engaño; porque sé que son hilos de plata, los que controlan mi estancia prestada, mis días en la tierra no es una farsa, tan sólo una rajada como vagina de niña africana; cuando me veo en el espejo se muestra todo; y se muestra nada, el peor de los males es la esperanza, lo decía séneca y con eso me voy a la cama, luego no digan que tengo ligero el karma: el humo pesa en la flor de la entraña.

lunes, 7 de abril de 2008

un rapstar, es como una franquicia del wall-mart; la represión en Birmania, una mala cosecha de marihuana, una epidemia de la malaria; el tiempo que dedicas a tu imagen, es tiempo perdido en este viaje, narciso y espionaje; no tomo nescafé, ni leo la quién, prefiero gastarme quince pesos en comer, y lo demás para beber; platicar con los amigos, es la academia en la que estoy inscrito, un curso intensivo intenso, de pensar el pedo lo que cultivo, un sustantivo que en la pureza de una pradera, no es presa del erudito, y extiende los brazos y contempla, la falsedad del mito; grito contenido en el abismo, el espejismo que construimos: la verdad sólo vive en los libros; ni siquiera tenemos la iluminación del cínico, un abanico psíquico, que nos aleja de lo físico; sólo somos cabeza, en el oro está la única certeza, lo demás es angustia y fiesta, ebriedad enfermedad y echar la siesta, no es encontrar la pieza es poner cualquiera, cultivar la enemistad la estupidez y la inconciencia; y no soy azotado, todo lo contrario, cada concepto tiene su reverso y su corolario, en la oscuridad el claro, en lo negro el blanco, el amor es odio, el miedo valor la risa llanto, el vivo muerto el animal ser humano, el grosor de mi dolor es tan angosto, como grande el enano, la cosmovisión de lo que soy encuentra herencia, en la rebelión de espartaco; sólo eso tengo loco feli en el canto más sacro, como copero en la decantación del vino arcaico, soy necesario, como aquél que por voluntad transporta agua en los cántaros, para que no mueran sus hermanos, y podamos seguir amando el cálculo, negación de la muerte aferrados al ábaco; escarabajo en un drástico, encarcelamiento de plástico, la mentira es el místico, presupuesto que pagamos, para poder respirar el oxígeno, que tanto odiamos; somos cantera, de piedras preciosas para una realeza, imaginaria de la que somos presas, la cáustica llama de la conciencia: es la sintaxis la que nos hace ser estas bestias, que para sobrevivir destruimos la tierra, nuestra selva es de cera, una concha sin perla; luz sin estrella, rareza en la proeza de nuestra ciencia, que devora todo y no encuentra respuesta, la esquizofrenia es la parcela, en que el homo sapiens siembra